En 1992, seis organizaciones mexicanas sin fines de lucro se reunieron para intercambiar opiniones sobre las perspectivas de su trabajo con sectores de la población de escasos recursos. El proyecto se llamó “La Mesa de Empleo”, la cual consistía en impulsar estrategias o intercambiar ideas sobre cómo fomentar el empleo en el país.
Ese proyecto derivó en las microfinanzas como una parte muy importante para generar empleo, emprendimiento y microempresas. Así, en 1996 hubo la necesidad de reestructurar la “Mesa de Empleo” y en mayo de 1997, con el apoyo de la Red SEEP (The Small Enterprise Education and Promotion) y la Fundación Ford, se formó Prodesarrollo: Finanzas y Microempresa.
La nueva asociación se creó en julio de 2000 en una Asamblea Constitutiva con la participación de 13 organizaciones socias, una institución asociada y cuatro personas físicas. De esta forma, inició operaciones como asociación civil con 22 instituciones socias, un asociado y tres personas físicas.
Hoy, es una red nacional de instituciones financieras populares dedicadas a la provisión de servicios de finanzas populares que contribuyen al desarrollo económico y al combate para erradicar la pobreza mediante la asignación de créditos eficientes, servicios de ahorro, asesoría y capacitación a los grupos marginales como parte de un proceso de apoyo para un desarrollo sostenible.
Actualmente hay 49 instituciones afiliadas, las cuales atienden a un millón 157 mil 780 clientes (80% mujeres), a través de 422 sucursales. En 2006 reportaron una cartera de 4 mil 857 millones de pesos. Estos créditos son utilizados para mejorar las condiciones de sus negocios e incrementar sus ingresos y calidad de vida. El préstamo promedio reportado es de alrededor de 5 mil 914 pesos.
Y qué más
Ofrecen servicios de capacitación, comunicación, benchmarking y organización de eventos para el intercambio de información entre las instituciones.
En cuanto a capacitación cuentan con un programa bianual de cursos cortos con temas para la operación de las microfinancieras como contabilidad, control interno, recuperación de cartera, “cuestiones que las instituciones llevan en el día a día y que necesitan mantenerse actualizadas en nuevas técnicas y herramientas para mejorar su desempeño y seguir creciendo”, explica Francisco de Hoyos, gerente de desarrollo institucional. Uno de sus programas más importante en este rubro es el Latinoamericano de Liderazgo en Microfinanzas.
El programa de Benchmarking inició en 2003 y para eso se les pidió a los asociados que reportaran anualmente sus razones financieras para ver cómo iban creciendo y devolverles un reporte global que los comparaba con instituciones similares.
También cuentan con bolsa de trabajo para el sector: “Son varios servicios que pensamos crecer y hacerles mejoras para que sean más eficientes y más útiles para los asociados en la red que redunden en mejores servicios para el público en general, continúa de Hoyos.
La capacitación es el único servicio con costo y está abierto al público en general.
Los requisitos para las microfinancieras que quieren integrarse a su red son: compartir los valores de la red, los cuales son equidad, compromiso, transparencia, eficacia, integridad, eficiencia y democracia; firmar el código de ética, el cual busca que las instituciones actúen éticamente en la competencia, eviten el sobreendeudamiento y las malas prácticas; y no se permite que las instituciones tengan apoyo del gobierno.
Recientemente fueron premiados en Washington como la “Red del Año” a nivel internacional por su transparencia en la gobernabilidad de la red y la planeación estratégica .
Sus planes son aumentar la capacitación en inteligencia de mercados y benchmarking, así como hacer que más instituciones se sumen a su código de ética, crecer como red el número de asociados, buscan llegar en 2007 a 75 instituciones.
Más información: www.prodesarrollo.org