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El de Amalia García, peor que los gobiernos del viejo PRI Destruyen al partido amarillo, por inmorales peleas de poder L a voz popular, sabia en la mayoría de las veces, le acredita a los gobiernos de todos los signos, sean del PRI, PAN o PRD, una calificación igual en el ejercicio del poder: "Cuando llegan al poder, todos los iguales". Y el de Zacatecas, en donde el mando estatal está en manos de la señora Amalia García, y en donde dizque gobierna la izquierda mexicana, no es la excepción. Frente a los abusos de poder, ante el ofensivo nepotismo de la gobernadora, la "piñata" familiar en que han convertido el estado, la rapiña y la insaciable ambición de poder -que ya pretende heredar a la hija de la gobernadora el mando por seis años más-, los zacatecanos extrañan a los gobiernos del viejo PRI. Y es que entre bromas y veras se preguntan: si este es un gobierno de izquierda, ¿los gobiernos del PRI eran de extrema izquierda? La crisis que vive el gobierno de Amalia García, no sólo es una crisis de gobernabilidad, de excesos de poder, sino una crisis de identidad ideológica que ha exhibido la ambición desmedida de un puñado de familiares que actúan con las formas y los estilos de lo más cuestionable del viejo PRI y destruyen al partido que hace apenas 18 años nació como la alternativa al PRI en el gobierno federal y en los gobiernos estatales. Y por si fuera poco, la izquierda de Amalia García, que fue presidenta del PRD, es acusada por el señor Andrés Manuel López Obrador, como "traidora" a su causa. Pobre PRD. El pleito AMLO-Amalia La guerra que se vive en Zacatecas arrancó luego del 2 de julio, cuando los resultados electorales arrojaron que esa entidad había sido el único de los estados gobernados por el PRD en donde los candidatos a diputados y senadores alcanzaron una votación mucho más alta que los votos emitidos en favor del candidato presidencial de ese partido, Andrés Manuel López Obrador. Desde entonces se manejó la especie de la "traición", que se acreditó a la gobernadora Amalia García. Por eso, en la primera gira que realizó a Zacatecas el señor López Obrador -entidad en donde habrá elecciones internas en julio próximo, y estarán en juego 58 alcaldías y 30 diputaciones locales-, el tabasqueño se negó de manera tajante a que la gobernadora, Amalia García, asumiera el control de la etapa proselitista, y en su lugar le encomendó la tarea al senador y ex gobernador zacatecano, Ricardo Monreal, uno de los leales, a toda prueba, de AMLO. Entonces ocurrió lo que todos esperaban; un fuerte choque entre el ex gobernador y la gobernadora. Pero en la segunda gira, Amalia García insistió en reunirse con AMLO, y en diciembre de 2006 logró sentar en una cena al señor López Obrador, con todo su equipo, para hablar de la situación político-electoral del estado. Ya en los postres, López Obrador se lanzó contra la gobernadora. Recordó que él apoyó su llegada al gobierno estatal, y dijo: "¿Siempre me voy a quedar con la duda de dónde quedaron los votos que nos hicieron falta?", recriminó, en una suerte de acusación de traición. Amalia García reaccionó enfadada: "Te han mal informado, Andrés", le dijo. Entonces López Obrador contraatacó: "No Amalia, si vamos solos, sin el apoyo del PT, nos gana el PAN". Amalia insistió: "No Andrés, el problema es que hubo fuego amigo; compañeros del PRD nos acusaron de manera pública de que mi gobierno realizaba una elección de Estado en favor de tu candidatura". La gobernadora se refería a una campaña desatada por Arturo Nale, quien fuera secretario de Gobierno en tiempos de Monreal. "¿Entonces por eso te ausentaste del estado?", cuestionó López Obrador, quien pasó a los señalamientos directos: "Dejaste solo el estado, por viajar mucho". Pero además le recriminó a la gobernadora y a otros mandatarios perredistas su acercamiento con Felipe Calderón: "¿De qué les ha servido ponerse de tapete con Calderón, tú y Lázaro? ¿De qué les ha servido, si no han ganado nada?". Y no le faltaba razón al señor López Obrador, ya que la gobernadora Amalia García se ha dedicado a viajar, dejó el control del estado en una nutrida red de parientes y amigos -en un gobierno en donde el signo distintivo es el nepotismo-, y sobre todo en manos de su hija, la senadora Claudia Corichi. Y es que en las elecciones previas al 2 de julio de 2006, en Zacatecas el PRD era prácticamente la fuerza política hegemónica, muy por encima del PAN y del PRI, pero en la elección presidencial pasada el PRD perdió 60 mil votos, respecto a los sufragios alcanzados por Amalia García en 2004, y el PAN llegó al segundo lugar, muy cerca del PRD. Por eso, son muchos los que aseguran que Amalia García hizo un acuerdo político con Calderón. Por eso la guerra abierta en esa entidad, en donde un sector del PRD, el que se vincula con AMLO, pretende arrebatarle a la gobernadora el control político del estado. A partir de ese ríspido encuentro entre Amalia García y López Obrador, la gobernadora inició una purga en el PRD estatal, en el gobierno y en los centros locales de poder. Los perseguidos fueron los monrealistas, a quienes cerró el paso para las candidaturas internas, y llegó al extremo de rehabilitar a priístas a los que el PRD había desplazado. Con Monreal el PAN no pasaba de 10 % de la votación, y ahora se ha colocado como la segunda fuerza, cerca del PRD. Bueno, la crisis es tal que Acción Nacional promueve a dos de los más fuertes precandidatos al gobierno estatal: a Felipe Borrego Estrada -hermano del ex gobernador, ex presidente del PRI y ex director del IMSS Genaro Borrego Estrada-, y al Rey del Tomate, Andrés Bermúdez; los dos diputados federales. En cambio, en el PRD se debilitan todos los liderazgos posibles, porque la gobernadora, Amalia García, pretende que si hija, Claudia Corichi, sea su sucesora; algo así como un gobierno de 12 años. Se rompen PRD y FAP La guerra desatada entre la gobernadora y el ex candidato presidencial López Obrador, dio como resultado una feroz persecución del perredismo, en especial del monrealismo, que rompió al propio PRD y al Frente Amplio Progresista (FAP), y que propició el regreso del PRI al gobierno estatal, bajo las siglas del partido negroamarillo. Ante el riesgo de que los perseguidos del PRD fueran captados por el PAN estatal, el Partido del Trabajo, que jefatura José Narro Céspedes, le abrió las puertas de su franquicia familiar a los otrora perredistas y monrealistas, y no sólo abrió una peligrosa grieta en el partido gobernante, sino que se convirtió en su principal adversario. Con esa división también se rompió el FAP, pues PRD y PT son enemigos a muerte, al grado que José Narro presentó una denuncia de hechos contra la gobernadora Amalia García, por realizar "una campaña de Estado" en favor del PRD. Ante la proximidad de la elección local -que renovará alcaldías y Congreso local-, el PT se queja de que se regalan despensas y sacos de cemento, además de que existe una agresiva campaña publicitaria del gobierno estatal. Pero esa es apenas una parte de la guerra, porque los obuses políticos están a la orden del día. Apenas el pasado domingo 8 de abril se llevó a cabo en Zacatecas una reunión de operadores electorales del PT, a la que asistieron no sólo el senador Ricardo Monreal -a quien también se ha acusado desde el gobierno estatal de presuntos actos de corrupción y desvío de recursos en su administración-, sino su hermano, David Monreal, que es candidato del PT al municipio de Fresnillo. En respuesta al activismo de Ricardo Monreal en favor del PT, el presidente del PRD en el estado, Felipe Álvarez, dijo que su partido reclamaría la expulsión de Ricardo Monreal de sus filas. Entre risas, Ricardo Monreal dijo que si querían entregaba todo, su militancia y su escaño, pero que no cejaría en denunciar las irregularidades del gobierno de Zacatecas. Y es que está claro para todos en Zacatecas, que el senador Ricardo Monreal tiene la encomienda de debilitar y, si es posible, derribar el gobierno de Amalia García. Por eso impulsa con todo su poder estatal -que no es menor-, al PT en las elecciones locales de julio próximo y, por supuesto, la candidatura de su hermano en Fresnillo. Pero en el fondo no es necesario el fuego amigo para debilitar y hasta derribar a un gobierno como el de Amalia García; gobierno que de izquierdista no tiene nada y que más bien se ha emparentado con lo más viejo del PRI zacatecano. El gobierno de Amalia García, en realidad, es un gobierno que por sí solo, por sus ofensivas desviaciones, se cae solo a pedazos. Ofensiva ´piñata´ familiar Pero las prácticas priístas en el gobierno de la izquierdista Amalia García no debieran ser ninguna novedad, ya que es hija de un gobernador priísta, el famoso Francisco García, en su momento brazo derecho del cacique histórico de Zacatecas. Pero la voz popular también cuestiona el gusto familiar no sólo por el nepotismo, sino por las haciendas. La madre de la gobernadora vive en una vieja hacienda, mientras que la gobernadora vive en un caserón de 10 mil metros y, según la voz popular, la señora Claudia Corichi, hija de la gobernadora -el verdadero poder tras el trono-, y aspirante a suceder a su madre en el Ejecutivo estatal, habría adquirido -mediante un prestanombres-, la famosa hacienda La Quemada, que era propiedad del cantante y actor Antonio Aguilar. La Quemada es una hacienda enclavada en la zona arqueológica de Chicomostoc, un centro ceremonial que fue quemado para luego utilizar las piedras en la construcción de la hacienda. Lo curioso del caso es que en la segunda mitad de la década de los años 70, el entonces autodenominado Frente Popular de Zacatecas -organización vinculada con la izquierda de aquellos años- invadió el predio de la hacienda La Quemada. Y entre los jóvenes activistas destacaba el liderazgo, nada menos que de la jovencita Amalia García, quien entonces luchaba contra los caciques políticos, grandes hacendados y terratenintes del estado. A la vuelta de los años, la gobernadora Amalia García es acusada por la voz popular de Zacatecas, no sólo como una voraz terrateniente, sino como una gobernante de élite, nepotista, que no se acerca a la gente, que preside un gobierno virtual, ausente -por sus constantes giras al extranjero-, en el que cobra en la nómina del erario estatal una larga cauda de familiares y amigos. Más aún, la llamada "Familia Feliz" -como motejan al gobierno los zacatecanos-, se da lujos propios de magnates. Resulta que el gobierno de Zacatecas tiene un avión privado --matrícula EA-ZCL-, pero al parecer no es suficiente, pues renta dos más -matrículas EB-GCP y EB-TTT-, el primero propiedad de Humberto Godoy y el segundo de Francisco Aguirre -amigos muy cercanos de la "Familia Feliz"-, en los que viaja a todo lujo la parentela de la gobernadora, sobre todo la senadora Claudia Corichi. En los dos primeros años del gobierno de Amalia García, su hija Claudia ocupó la dirección del DIF estatal. Luego, por obra y gracia de la gobernadora, fue llevada al Senado de la República, y reparte sus actividades entre la vieja casona de Xicoténcatl y el gobierno de Zacatecas. Y es que la joven política, de meteórica carrera, quiere ser gobernadora de Zacatecas, como su madre y como su abuelo. Para ello el gobierno realiza una fuerte promoción, al tiempo que descabeza los liderazgos locales del PRD. Pero no es la única pariente de la gobernadora que vive del erario. La lista es larga. María Concepción García Medina (hermana de la gobernadora), despacha como subprocuradora general de justicia; Rafael Medina Briones (primo hermano) es el secretario particular de la gobernadora; Julieta Medina Briones (primera hermana de la gobernadora, hermana del secretario particular y esposa del secretario de Obras Públicas del gobierno estatal) se desempeña como directora del Museo Zacatecano. Héctor Castanedo Quirarte (primo político de la gobernadora y cuñado del secretario particular), es el secretario de Obras Públicas; Francisco García González (primo hermano) es el secretario de Planeación y Desarrollo social, dependencia que maneja el gasto social y que ha sido señalada como la instancia oficial promotora de la "elección de Estado", que denuncian desde las filas del propio PRD. Pero hay más. Hortensia Corichi Flores (cuñada de la gobernadora y tía de la senadora Claudia Corichi), trabaja como directora de Promoción en la representación del gobierno en la ciudad de México. Refugio Medina (primo hermano de la gobernadora), es el candidato electo del PRD a diputado local por el municipio de Guadalupe; mientras que Humberto Medina (primo hermano de la gobernadora), es el actual presidente municipal de Tabasco, Zacatecas, y Suheid Martínez García, (sobrina de la gobernadora), es la directora administrativa del DIF en el estado. Qué les pasa a los perredistas como Amalia García, que al llegar al poder sacan el priísta que siempre llevaron dentro. aleman2@prodigy.net.mx
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