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Madero: primer presidente en el mundo en volar, hace cien años

En un vuelo de 12 minutos sobre los llanos de Balbuena, el mandatario sentó un hito en la historia de la aviación en 1911
Madero: primer presidente en el mundo en volar, hace cien años

ACONTECIMIENTO. El vuelo del presidente no duró más de 12 minutos, pero marcó el inicio de aviación militar en México. En la imagen, Francisco I. Madero abordo del avión Deperdusin biplaza. (Foto: CORTESÍASMEAL )

Domingo 27 de noviembre de 2011 Abida Ventura | El Universal
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El 30 de noviembre de 1911 por invitación del piloto aviador George Dyot, Francisco I. Madero, entonces presidente de México, realizó el primer vuelo presidencial en la historia. El vuelo no duró más de 12 minutos, pero marcó un hito en la historia de la aviación en México.

Impresionado por esa aventura de altos vuelos, y por las posibilidades que el aparato ofrecía,    Francisco I. Madero autorizó enseguida la compra de cinco aviones monoplanos.

De acuerdo con Luis Alfonso Flores Ramos, presidente de la Sociedad Mexicana de Estudios Aeronáuticos Latinoamericanos (SMEAL), con esta hazaña Madero se convierte así en el iniciador y precursor de lo que son hoy las fuerzas aéreas militares de México.

Con el fin de promocionar el uso del avión, la compañía francesa Moisant International Aviators ofreció en México, del 16 de noviembre al 30 de diciembre de 1911, una serie de demostraciones aéreas en los llanos de Balbuena. Con anuncios en la prensa y carteles por todos lados, la compañía convocó a la sociedad en general para que presenciara el espectáculo.

Para sorpresa de los asistentes, cuyos ojos atónitos atestiguaban la presencia de los artilugios voladores, el domingo 30 de noviembre se apareció por esos lugares Madero, quien acompañado de su familia y de su gabinete contempló algunas demostraciones.

Flores relata que cuando Madero se acerca a saludar a George Dyot, éste invita al presidente a subirse al Deperdussin biplaza que pilotaba y sin mayores preámbulos el también llamado Apóstol de la Democracia se coloca en el asiento delantero del avión.

“Entre la gente se corrió la voz de que quien estaba abordo del avión, junto al piloto, era el presidente Madero, todos se quedaron admirados; se dieron cuenta de que sí era él hasta cuando el piloto empezó a “carretear” con el avión”, cuenta Flores Ramos.

El vuelo comprendió parte del campo y de las cercanías de los llanos de Balbuena, sitio en el que, un año antes, el joven Alberto Braniff había volado por primera vez un avión.

Al regresar a tierra firme, el júbilo de la gente no se hizo esperar, acompañado de aplausos, vítores y vivas. Pero entre los asistentes, comenta el miembro fundador de la SMEAL, también se escucharon algunos comentarios que calificaron el hecho como un acto imprudente y temerario, realizado sólo para impresionar a la gente.

La hazaña, asegura Flores Ramos, cobró gran relevancia en los medios de la época, cuyas páginas principales del día siguiente relataban la experiencia del presidente Madero en el aire: “Al día siguiente, todas las crónicas de los diarios daban cuenta de que el presidente había volado. Entre ellos El Demócrata y Nueva Era. Algunos le alababan el haber llevado a cabo esta experiencia, otros le criticaban haber arriesgado su vida. El Imparcial lo publicó a ocho columnas, con fotografías de Madero y el piloto sentados en el avión”.

La aviación como arma militar

La noticia incluso le dio la vuelta al mundo. En los siguientes días algunas publicaciones internacionales como la revista semanal estadounidense Aeronautics y la inglesa Flight darían contaron del acontecimiento.

Este hecho histórico, comenta Flores Ramos, se fue minimizando con el paso del tiempo, llegando incluso a considerarse que el primer mandatario en volar había sido el rey de España o Theodore Roosevelt, presidente de EU, quien sí voló en 1910, pero cuando ya era ex presidente. “Históricamente, el primer presidente en funciones que vuela en el mundo es Madero”, asegura Flores.

Pero más allá del debate de si Francisco I. Madero fue el primero o no, el investigador asegura que el hecho debe recordarse porque marca el inicio de las fuerzas aéreas militares en México. “El suceso sirvió para que se compraran los primeros aviones que después tuvieron fines militares y fueron usados en las campañas revolucionarias”, dice.

Pronto Madero se dio cuenta del poder de la aviación como arma de guerra, y compró algunos aviones a la Moisant. Según las crónicas, los dos primeros llegaron a Torreón, Coahuila, en 1912 para ser usados en la campaña contra Pascual Orozco, mientras que otros caudillos revolucionarios también emplearon aviones en sus batallas, ya sea como observadores, o participando activamente en las acciones bélicas.

De este modo, consideran los historiadores, Francisco I. Madero se convierte además, en el primero en emplear la aviación como arma militar.

Para recordar el centenario del vuelo de Madero, la SMEAL prevé para el próximo 30 de noviembre un homenaje en el Aeropuerto Internacional de la ciudad de México y un foro de discusión que tendrá lugar en el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM).



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