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Más allá del mito de ´el hombre de las cavernas´

El Universal
Domingo 30 de julio de 2006
Cultura, página 4



Desde su identificación como una nueva especie, los Neandertal, "hombres de las cavernas" o cavernícolas, han sido objeto de infinidad de representaciones o interpretaciones erróneas respecto de su comportamiento, características, inteligencia y hasta en la época en que vivieron.

La mayor influencia de esa mala interpretación es el cine, que lo ha representado constantemente con comportamientos similares a la de chimpancés o incluso conviviendo con dinosaurios, cuando en realidad estos últimos desaparecieron 64 millones 700 mil años antes de que los Neandertal pisaran por primera vez el planeta.

Otro factor para que continúe esa mala interpretación -por lo menos en el país- es el casi nulo espacio que le dan los libros de texto a esta especie, donde sólo se menciona en un pequeño recuadro del libro de sexto grado que los Neandertal vivieron hace 230 mil años, se dedicaban a la cacería y fueron los primeros en enterrar a sus muertos.

Las interpretaciones erróneas sobre este homínido se dieron desde el momento de su descubrimiento, dado que a pesar de haberse hallado restos, los científicos tardaron casi 100 años para identificarlo como una nueva especie.

Incluso en 1856, cuando fueron descubiertos los restos que posteriormente identificaron a los Neandertal, primero se pensó que eran los restos de alguna especie de oso.

Posteriormente, el investigador alemán Johann Carl Fuhlrott identificó los restos como el testimonio de una forma primitiva del hombre, tanto por la rara forma achatada del cráneo como por los marcados arcos superciliares.

El hallazgo debe formar parte de "la especie de los hombres poco inteligentes, los cuales en la actualidad aún viven en el oeste americano", publicó el 4 de septiembre de 1856 en el periódico Barmer Buergerblatt.

"El esqueleto es seguramente de un cosaco del ejército ruso que peleó contra Napoleón. De cualquier manera, pertenece a una persona raquítica, con piernas arqueadas", sostuvo el inflexible anatomista Rudolf Virchow hasta su muerte, en 1902.

Con el tiempo, los 16 fragmentos óseos hallados en ese valle pusieron en duda este concepto del mundo, considerado válido por casi todos los científicos de ese tiempo.

Hoy, producto de reconstrucciones computarizadas a partir de algunos restos hallados, hay imágenes de los Neandertal que muestran un asombroso parecido con el hombre moderno. (RC)



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