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Despiden entre aplausos y ovaciones a Gurrola
Yanet Aguilar Sosa
El Universal

Domingo 03 de junio de 2007

Juan José Gurrola, el provocador e irreverente que siempre se reveló ante lo establecido, que mantuvo su creación en las fronteras del arte y apostó todo a las vanguardias, fue despedido en un homenaje de cuerpo presente en el vestíbulo del Palacio de Bellas Artes

Juan José Gurrola, el provocador e irreverente que siempre se reveló ante lo establecido, que mantuvo su creación en las fronteras del arte y apostó todo a las vanguardias, fue despedido en un homenaje de cuerpo presente en el vestíbulo del Palacio de Bellas Artes, en medio de largos aplausos y gritos de "viva Gurrola" y "Juan José... Juan José".

Pasadas las 11 de la mañana de ayer sábado, los restos del director arribaron al recinto. Lo esperaban su familia y algunos amigos, pocos comparados con todos los ámbitos que este creador abordó: teatro, cine, ópera, arquitectura, plástica, música y docencia.

Su legado fue recordado por Daniel Giménez Cacho, actor que lo acompañó en uno de sus últimos proyectos, Hamlet, príncipe de Dinamarca, al señalar que fue un hombre que le enseñó para qué servía el trabajo teatral. "Con Gurrola se va una manera de acercarse al arte y vivir la cultura. Fue muy congruente con sus convicciones, muy alejado de toda la hipocresía de las academias y las burocracias culturales... fue amante del ser humano y de la cultura popular".

Gurrola se fue dejando un proyecto inconcluso, la obra de teatro Atrapen al conejo, pieza trágico-fársica-burlesca que escribieron y dirigiría con Raúl Falcó, y en la que contarían la verdadera historia de México, a través de cuatro voces: algunos coloquios del historiador Miguel León Portilla, un cuento popular protagonizado por animales, la historia de la Conquista según el cronista Guillén de Lampart y lo que contó el teatro franciscano.

Se trata -comentó ayer Falcó- de una obra largamente meditada y ambiciosa para muchos actores. "Está lista para empezarse a trabajar, pero no podremos decir que está acabada hasta que no se trabaje en el montaje. Es una obra complicada porque un mismo actor debe hacer dos o tres papeles".

En Bellas Artes lo acompañaron actores como Julieta Egurrola y Marta Verduzco; directores y dramaturgos como Germán Castillo, José Caballero, Luis Mario Moncada y Miguel Sabido; escritores como Eugenio Aguirre, Margo Glantz y Daniel Leyva; coreógrafos y bailarines como Evoé Sotelo y Lydia Romero, y los músicos Jorge Reyes y Pacho.

Gurrola regresó al recinto donde hace muchos años estrenó su Caballería rusticana, en la que fue aplaudido, pero que también recibió jitomatazos.

María Teresa Franco, directora del INBA, evocó a Gurrola como un hombre de espíritu renacentista que le tocó vivir un siglo caracterizado por el vértigo, la búsqueda y el cuestionamiento.

Para Gerardo Estrada, director de Difusión Cultural, Gurrola fue parte del grupo de creadores que definieron el perfil de la cultura universitaria, sólo que de manera irreverente y en búsqueda de las vanguardias y la diversidad.



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