![]() | Formato de impresión patrocinado por | ||
| “Somos sicópatas en potencia” |
|
Yanet Aguilar Sosa
El Universal Martes 25 de septiembre de 2007 |
|
La sicóloga Feggy Ostrosky-Solís revisa en un libro los tipos de violencia criminal
|
|
yanet.aguilar@eluniversal.com.mx La línea que separa la agresión normal de la agresión patológica que puede llevar al homicidio, es muy tenue; es igual de delgada que la línea que hay entre la tristeza y la depresión o la alegría y la manía. Para tratar de marcar la diferencia y descubrir qué pasa en el cerebro de un ser humano a la hora de cometer un asesinato, Feggy Ostrosky-Solís escribió el libro Mentes asesinas. La violencia en tu cerebro. La sicóloga y doctora en biomedicina por la UNAM, donde es profesora de tiempo completo y directora del laboratorio de neuropsicología y psicofisiología, asegura que tras varios años de estudios concretó los resultados en este libro que está escrito para demostrar que “todos somos sicópatas en potencia”, pero muy pocos rebasan la línea de la agresión y ejercen la violencia. Ostrosky-Solís explica que las personas tenemos las mismas estructuras del cerebro, pero lo que hace la diferencia son los valores y una figura materna, que es muy importante. “Es muy característico de la población homicida que hayan tenido una madre fría y distante, también influyen los padres abusadores, pero sobre todo la madre, por eso tienen un fervor por la Virgen María y por la Santa Muerte, es como buscar esta madre que no tienen”. A través de las mentes asesinas de homicidas como Juana Barraza La Mataviejitas, Diego Santoy, Daniel Arizmendi El Mochaorejas y citar casos como el de Goyo Cárdenas, la investigadora, que ha dedicado más de 10 años al estudio de la neurobiología de la violencia, dice que el enojo contenido genera personalidades hostiles y pasivo-agresivas, por eso le interesaba incluir en el libro cuestionarios de autoevaluación. Su idea es responder preguntas que todos se hacen, cómo educar a los niños para que sean entes con integridad moral; ella asegura que educar con valores no es suficiente, se deben utilizar ejercicios colectivos. Para ello recurre al estudio del cerebro, que es la fuente de las conductas, de todas las emociones y comportamientos humanos. Los estudios que ha realizado a asesinos, narcotraficantes y secuestradores, demuestran que existen características diferentes que los distinguen, que el cerebro de los multihomicidas funciona diferente al de los que cometen un homicidio, que hay agresión benigna y maligna que llega a la violencia y al homicidio. “La agresión benigna nos ayuda a ser asertivos para sobrevivir en el mundo, pero sin que surja la ira; y la agresión maligna, que es la emoción que peor controlan las personas, nos hace mucho daño a nosotros y también a mucha gente, es la que más nos afecta y menos controlamos”. También ha llegado a la conclusión de que hay muchos tipos de agresión, una es secundaria, la que padecen por ejemplo 70% de los deprimidos que están irritables, enojados y agreden; mientras que las agresiones primarias son impulsivas, “no te imaginas cómo alguien puede matar a sus hijos, esos son ataques explosivos intermitentes que se dan en el cerebro y matas por impulso”. Pero hay otro tipo de agresión que es la planeada, la premeditada, como la del tigre que acecha a su presa; quienes la ejercen son la base del libro Mentes asesinas. La violencia en tu cerebro, que se presentará mañana, a las 18:00 horas, en la Casa Universitaria del Libro, con la presencia de Joel Ortega, secretario de Seguridad Pública del Distrito Federal, Iván Carrillo y la autora.
|
|
© Queda expresamente prohibida la republicación o redistribución, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL |