El Universal Estilos
 
 Buscar en: 
 
 
¿De dónde salió el glamour?

- A   A   A +


El Universal
Martes 10 de octubre de 2006

Thomas Cahill, el escritor californiano nacido en 1959, autor, entre otros libros exitosos, de la novela histórica De cómo los irlandeses salvaron la civilización , describe que la palabra "glamour" es una deformación de "gramatiké", el vocablo griego que designaba a los que sabían leer y escribir, esto es, a la gente instruida.

Para los bárbaros, los romanos tenían "gramatiké" o glamour, porque no sólo leían y escribían; también se sabían vestir y sabían comer.

Con el tiempo, el término evolucionó hasta convertirse en sinónimo de clase, buen gusto, elegancia y sofisticación.

Leonardo Franco coordinador de moda y asesor de imagen afirma que: el glamour es "la esencia que se idealiza a través de una actitud".

Y amplía su dicho: "Es brillar frente a los demás, pero no tiene que ver con usar ropa cargada de lentejuelas o cristales. Es algo más complejo, porque involucra seguridad en uno mismo y autoestima".

Para Marco Colín, experto en moda y quien ha participado en pasarelas internacionales, "es la característica que nos hace sobresalir entre los demás.

"No me refiero al lujo en extremo, porque no tiene que ver con dinero. Una cosa es que te pongas ropa carísima y fina y otra que seas una persona glamourosa".

Los expertos afirman que hay personas con glamour natural y otras lo adquieren a lo largo de su vida.

Además, no tiene que ver con una condición social específica, ni es privilegio de quienes usan ropa costosa o accesorios ultra modernos. "Aunque algunas personas nacen con esa cualidad, todos podemos desarrollarla", asegura Colín. No es una mercancía que se pueda comprar, sino una especie de arte que implica dedicación y cuidado para dominarlo.

Los 10 ingredientes

Marco Colín comenta: "Hay gente que tiene mucho dinero y se compra ropa carísima, creyendo que con eso se convertirá en una persona glamourosa. Eso no es verdad.

"Tenemos como ejemplo a Christina Aguilera y a Britney Spears, quienes se visten con ropa costosísima, pero no saben lucirla, se ven mal y no es por culpa de la ropa, sino de ellas".

Leonardo Franco agrega: "Intervienen personalidad y buen gusto".

Ambos expertos coinciden en que, para ser verdaderamente glamourosa, se deben cumplir con los siguientes requisitos:

Intangibles:

1. Estar conscientes de quiénes somos y tener una gran autoestima, amor propio.

2. Enriquecer nuestra vida con experiencias extraordinarias y tener la sensibilidad necesaria para compartirlas.

3. Tener una buena educación.

4. Ampliar cada vez más nuestra cultura.

5. Tener una vida interior plena y una mentalidad positiva.

Tangibles

1. Estar conscientes de qué es lo que nos queda mejor, en cuanto a vestuario, peinado y maquillaje.

En un caso dado, conviene consultar a un experto en imagen.

2. Elegir ropa de calidad.

3. Vestirse siempre con propiedad, de acuerdo con la temporada.

4. Buscar que todas las prendas que usemos combinen entre sí.

5. Llevar el cabello limpio, sedoso e hidratado y lucir un cutis luminoso y maquillado sin exageraciones.

En resumen, el glamour es una mezcla de personalidad, elegancia, sencillez, porte y gracia, combinada con un estilo personal de vestir y de comportarse.

Todo ello se complementa con el aroma y los accesorios que elijamos.

"Una persona que no tiene dinero también puede ser glamourosa si ama la vida, se acepta como es y siempre trata de mejorar, ama la cultura, se instruye, se cultiva; cuando viaja, trata de conocer lo más posible del lugar, tiene sed de conocimiento. En síntesis: el glamour tiene que ver con el interior, con lo que somos y con lo que proyectamos; y con el exterior, al llevar la ropa adecuada a nuestro cuerpo", termina Marco Colín.

Modelos con y sin

Generalmente se considera a las modelos entre las mujeres más glamourosas. Pero la mayoría de ellas no tenían ese don cuando iniciaron su carrera. Lo han aprendido, como se aprecia en las fotos de "antes" y "después" de las más conocidas.

Es cierto que ellas se iniciaron con la energía y frescura de la juventud, pero son los años y la experiencia lo que las vuelve más hermosas y les aporta glamour... junto con los asesores de imagen que les dijeron cuáles son los peinados, los tonos de maquillaje y la ropa que mejor les va.

Glamourosas a cualquier edad

Marco Colín señala que no hay edad para el glamour, pero que sí se puede acrecentar con los años, pues las experiencias de vida y la cultura, dos de sus factores principales, aumentan con el tiempo.

 
El UNIVERSAL | Directorio | Contáctanos | Código de Ética | Avisos Legales | Mapa de sitio
© 2006 Copyright El Universal Online México, S.A. de C.V.