El recuerdo de París
Hace seis años, la capital gala vivió fuertes disturbios
PARÍS. En Gentilly, al sur de la capital francesa, días de disturbios en 2005 dejaron varios autos y propiedades quemadas y decenas de detenidos (Foto: MICHEL SPINGLER AP )
PARÍS.— Las imágenes de Londres y otras ciudades británicas que recorren el mundo en estos días y muestran batallas campales, viviendas en llamas y tiendas saqueadas, despertaron en Francia algunos recuerdos desagradables. Hace seis años, graves disturbios sociales dejaron durante varias semanas en vilo a la Grande Nation, como recordaba ayer el diario Le Figaro. Desde fines de los años 70, los suburbios de las grandes ciudades (banlieue) se convierten regularmente en escenarios de reyertas violentas. A veces basta un leve incidente o un rumor sobre alguna arbitrariedad por parte de la policía para destapar el polvorín social. La denominación banlieue es en Francia sinónimo de problemas sociales. Las gigantes torres de cemento que fueron construidas en las afueras de las ciudades en los años 60 y 70 estaban destinadas a resolver la falta de viviendas. Pero muy pronto se transformaron en guetos con una gran cantidad de jóvenes desocupados, una alta tasa de criminalidad y una infraestructura deficiente. En 2005, los disturbios que comenzaron en las afueras de París se extendieron a más de 300 barrios. El gobierno dispuso entonces unos 100 millones de euros por año para financiar clubes y asociaciones y fomentar así la integración a través del deporte y otras actividades sociales. Con el plan “Espoirs banlieues” (Esperanza para los suburbios) propuesto por el entonces ministro del Interior Nicolas Sarkozy, se pretendían corregir décadas de políticas deficientes en los suburbios desfavorecidos. La idea era invertir hasta el año 2013 unos 35 mil millones de dólares para mejorar la calidad de vida en estas zonas, sobre todo en el área de educación, ocupación y medios de transporte. Sin embargo, sólo dos años después, el diario Libération fue lapidario: “El presidente Sarkozy y su ‘Plan Marshall’ para los suburbios fracasaron lastimosamente. Se eliminaron los puestos de mediadores en los barrios y hubo fuertes recortes en el presupuesto. La seguridad pasó a ser el tema prioritario”. El año pasado, en el quinto aniversario de los incidentes en Clichy-sous-Bois, que comenzaron tras la muerte de dos jóvenes musulmanes de origen africano mientras escapaban de la policía, un equipo de la televisión francesa realizó un documental en este suburbio parisino cuyas imágenes son poco alentadoras. La conclusión es que es sólo se han realizado pequeños avances en los últimos años. Los suburbios tienen ahora nuevos barrios con edificios de sólo cuatro o cinco pisos, pero salvo en contados casos, para el resto de los habitantes no ha cambiado casi nada. Las protestas cada vez más radicales asustaron al gobierno, que se ve en la situación de hacer siempre nuevas promesas. Pero también se ha vuelto más duro, como el año pasado ante las revueltas de sindicatos y estudiantes que protestaron contra la decisión de Sarkozy de elevar la edad de la jubilación de los 60 años a los 62. Al igual que ahora en Londres, no siempre está tan claro el motivo real de las protestas. Incluso algunos medios galos calificaron las protestas del año pasado como “guerrilla urbana”.

