Eduardo Medina Mora es directo: México tiene elevados, crecientes y preocupantes niveles de consumo de drogas, en especial de cocaína y metanfetaminas, como resultado de décadas de no atender la realidad que indicaba que el país se estaba transformando en una nación demandante de narcóticos."Es un fenómeno, hay que decirlo con claridad, desatendido en las últimas décadas en el país y ahora tenemos que volcarnos a atender lo que es una realidad: que somos también un país de consumo", dice el procurador general de la República en entrevista con EL UNIVERSAL.
Medina Mora, quien hace semanas dijo que Estados Unidos es un cínico ante el fenómeno del narcotráfico, asegura que no teme que Washington le regrese el calificativo y acepta que en el país "tenemos crecimientos relevantes en el consumo de drogas".
El procurador no coincide con aquellos que critican la utilización del Ejército en la lucha contra las mafias del narcotráfico, pues asegura que al enemigo -la delincuencia organizada- el Estado no le puede dar ninguna ventaja. Sostiene que hasta ahora el balance que el gobierno tiene de la lucha que inició es positivo.
Sin embargo, también reconoce que hay que hacer un esfuerzo extra en materia de prevención del consumo y contra el narcomenudeo.
-¿Cuál es la realidad del consumo de drogas en México? ¿Qué tan preocupante es la situación?
-Sin duda es un tema preocupante. México y los mexicanos, históricamente, nos vimos a nosotros mismos como un país de trasiego de drogas hacia otros mercados, y un país de producción, de mariguana y amapola, en zonas geográficas claramente localizadas como Sinaloa y Guerrero. Pero esta realidad ha venido cambiando en el curso del tiempo y por diversas circunstancias.
Para Medina Mora, son cuatro los factores que inciden: "En primer lugar, porque cuando México se convirtió en el conducto o carril más importante del trasiego de cocaína desde Sudamérica hacia Estados Unidos, después de que Estados Unidos cerró la ruta del Caribe con bastante éxito, los cárteles mexicanos tomaron una mayor preponderancia en lo que es la cadena de valor, desde la zona productora hasta el mercado más importante, que sin duda todavía es Estados Unidos. Sobre esta base es que comenzaron a pagar los servicios de valor agregado que recibían en México en especie, y esta especie se vende en el mercado mexicano".
"En segundo lugar -agrega-, el hecho de que haya una reducción de consumo de cocaína en Estados Unidos tiende a aumentar la disponibilidad de ese producto en nuestro país.
"En tercer lugar, nuestro mercado, nuestra estructura demográfica, por edades, es de una población más joven, es decir, que los chicos en edad vulnerable son una mayor proporción que en otros países como Estados Unidos.
"Además, las familias mexicanas han tenido una mayor capacidad de generar ingresos disponibles en virtud de la estabilidad macroeconómica, de la apertura comercial y de la baja de tasas de interés. Esos recursos adicionales que las familias tienen van a las cosas positivas, pero también generan una capacidad adicional de consumo que también va a las cosas malas.
"El último factor -dice el procurador-, que me parece muy importante también, es que esto ha sido considerado desde el punto de vista de la legislación mexicana como un delito federal. En cuanto que el despliegue de la Federación es muy pequeño, necesitamos corresponsabilizar a todas las fuerzas que el Estado mexicano tiene a nivel federal, estatal y municipal para detener este fenómeno, y debemos articularlo desde las comunidades.
"Son los elementos policiales que están más cercanos a las comunidades los que tienen primariamente que hacerse responsables. Hoy no es su trabajo, y eso ha sido quizá un incentivo perverso para el crecimiento del fenómeno.
-¿Esencialmente estamos hablando del crecimiento en el consumo de cocaína y metanfetaminas?
-Específicamente cocaína y metanfetaminas como los más importantes. El consumo de mariguana es alto, sigue siendo la droga de mayor prevalencia, pero los crecimientos en cocaína en los últimos 10 años, y los crecimientos en el consumo de metanfetaminas en los últimos tres años, son, sin duda, muy preocupantes.
"Entonces, aunque partimos de una base baja, si nos comparamos con Estados Unidos, traemos una velocidad de crecimiento en el consumo per cápita relevante, sobre todo en las zonas urbanas más importantes.
"Ahí hay una tarea fundamental de prevención, de información para los chicos, de generación de estrategias, para que ellos y sus grupos sociales puedan autodefenderse contra esta circunstancia y también hacer un esfuerzo importante de combate al narcomenudeo, para disminuir la disponibilidad a las drogas a las que ellos tienen acceso".
-¿Si se tiene tan claro el diagnóstico sobre el incremento al consumo no le parece entonces que el gobierno está realizando una estrategia incompleta, que se ha concentrado en el combate al narcotráfico desde el ámbito policial, de represión, y está dejando de lado la lucha contra la demanda?
-Por eso hablamos de diferentes componentes. El componente de movilidad de la comunidad, que está esencialmente dedicado a las tareas preventivas. La tarea del Estado es generar y desplegar las políticas públicas y las tareas puntuales no policiales que precisamente van dirigidas hacía la prevención del consumo de drogas, hacia el combate del narcomenudeo y hacia la rehabilitación de los adictos.
-Aunque esto que usted dice en lo números no se nota, pues por cada 16 pesos que el gobierno federaL gasta en represión al narcotráfico, invierte sólo uno en prevención.
-Evidentemente que en el esfuerzo que hace el gobierno de la República hay un replanteamiento de estas cosas, hay un reconocimiento por parte de la administración del presidente (Felipe) Calderón de la dimensión que tiene el problema del consumo interno y el despliegue por consecuencia de los recursos que se van a dirigir ahora hacia ese fenómeno.
"Es un fenómeno, hay que decirlo con claridad, desatendido en las últimas décadas en el país, y ahora tenemos que volcarnos a atender lo que es una realidad: que somos también un país de consumo y que eso no lo podemos ignorar, y por consecuencia, los recursos públicos que se destinan a estos propósitos tienen que aumentar".
-Usted calificó a Estados Unidos como cínico ante el fenómeno del narcotráfico por sus niveles de consumo de drogas. Ante los altos niveles de consumo en México, ¿no tiene miedo que le devuelvan el calificativo?
-Nosotros estamos preocupados y ocupados.