Las escuelas públicas con el más bajo desempeño escolar en primaria y secundaria en el país son el primer padrón de centros escolares “foco rojo” en los que hay que realizar una iniciativa de cambio urgente con aplicación de recursos, supervisión y capacitación para los maestros, señala Lucrecia Santibáñez Martínez, investigadora del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).
En el caso de las escuelas privadas —agrega— lo que tenemos es un “primer indicador para empezar a distinguirlos y exigir que brinden un servicio de calidad, de acuerdo con la colegiatura que se paga”.
Consultado sobre los resultados recientes de la prueba ENLACE (Examen Nacional de Logro Académico de los Centros Escolares) Olac Fuentes Molinar, ex subsecretario de Educación Básica, dice que el reporte final muestra que en México se imparte una educación “tan memorista que impide a los niños contextualizar el conocimiento que adquieren, por lo que podríamos calificar que en las escuelas con mejor desempeño tenemos estudiantes ‘macheteros’ con muy buena memoria”.
Ambos expertos coinciden en que el avance es contar con una herramienta pública que permite tomar un pulso de lo que sucede en las escuelas en el país.
EL UNIVERSAL obtuvo, a partir de la base de datos de la prueba, un listado de las mejores y de las peores escuela en cada una de las entidades de la República.
En el caso de la primaria lo que se adiverte es que sólo en Chiapas y Zacatecas los mejores planteles corresponden a escuelas públicas, mientras que en el resto de las entidades se trata de escuelas privadas.
En el listado de las peores llama la atención el caso de una escuela privada en el estado de Puebla, en tanto que el resto, en su mayoría, son planteles ubicados en zonas indígenas y que atienden a la población en zonas de alta marginación, dispersas y con dificultad de acceso.
Al revisar el desempeño de las secundarias, de nueva cuenta sólo en Chiapas y Zacatecas el mejor plantel es público, y a ellos se suma el estado de Nayarit con una telesecundaria de buen resultado.
En el extremo de las que se ubicaron entre las peores escuelas de secundaria se confirma que la opción de telesecundarias tiene un bajo nivel académico en todo el país, puesto que sólo en el caso del Distrito Federal, Oaxaca y Yucatán la opción varía a una de tipo general o técnica.
Al igual que sucede en la revisión de las primarias llama la atención que en Nuevo León una escuela privada sea la que encabece la lista de los peores planteles de la entidad.
Al respecto de la revisión, Lucrecia Santibáñez, investigadora egresada de la Universidad de Stanford con especialidad en evaluación de la educación, plantea que en este momento se cuenta con una herramienta básica para que tanto autoridades federales y estatales, así como padres de familia inicien un proceso de supervisión de lo que pasa en cada plantel.
“Para quienes tiene a sus hijos en una mala escuela la salida más fácil sería que cambiaran a sus hijos, pero para quienes sólo tienen esa opción urge que se inicie un padrón de escuelas focos rojos para recibir mayor atención por parte de las autoridades, mientras que los padres es obvio que nadie quiere tener a su hijo en donde le dan una educación insuficiente por lo que ahí deben empezar a presionar a su centro escolar hacia la mejora”.
La experta opinó que con sólo dos años de esta prueba no es posible marcar una “tendencia de malos resultados, para eso hay que esperar para tener por lo menos cinco años, sin embargo, lo que no se puede ocultar y es preocupante es que la educación que se brinda es de calidad insuficiente para 80% de los estudiantes.”
Mientras que Olac Fuentes Molinar advierte que los resultados puedan inducir a que “las escuelas, en particular las privadas, modifiquen sus formas de impartir el plan de estudios para obtener mejores resultados en ENLACE y la educación se deforme en un juego de trivias”.