TORREÓN, Coah.- El presidente electo, Felipe Calderón, aseguró ayer ante panistas: "No soy alguien que le guste evadir los problemas, no le voy a dar la vuelta a los problemas de México ni los voy a tratar por encimita".
Sin embargo, para lográr enfrentar los retrasos del país, señaló que necesita ser menos panista para convertirse en más presidente.
"Por eso cada día debo dejar de ser... debo ser menos militante partidista y cada día ser más gobernante de todos los mexicanos", confesó ante unos 200 militantes panistas que se reunieron en el Club de Industriales de La Laguna.
"En mi gobierno no habrá exclusiones ni partidismos, por eso quiero pedirles que seamos capaces de escuchar y ponernos en el lugar de los demás", ahondó.
Solicitó a sus correligionarios ayuda para "poder transmitir un saludo y un deseo de paz, de concordia y de acuerdo a todos los ciudadanos, que estemos alertas para entender el dolor y la sensibilidad de los mexicanos. De estar cerca de los problemas".
Afuera del evento, unos 30 simpatizantes de Andrés Manuel López Obrador gritaron consignas en contra de Calderón y de Vicente Fox. Arrojaron huevos, pero todos erraron su objetivo.
Senadores del PAN reprobaron la actitud de los perredistas.
Pese a ello, el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Zermeño, confió en que la entrega que él hará de la banda presidencial al mandatario electo se hará en una ceremonia "pacífica, ordenada y republicana".