14:24 Elementos de la Décima Región Militar y de la Procuraduría General de la República (PGR) resguardaron 132 bultos que contenía un total de 3.2 toneladas de cocaína que venía en un avión que se desplomó las primeras horas de este lunes en montes cercanos a este municipio.
Las versiones de la misma PGR indicaban que este avión fue detectado a través de un radar militar y perseguido por aire, lo que provocó que se estrellara.
Otra versión indicaba que este avión, de procedencia norteamericana y con capacidad para 24 plazas, pudo haber registrado una falla que le obligó a planear en estos montes.
Sin embargo, la presencia de varios helicópteros de la zona militar y de las versiones de pobladores de este municipio que aseguran haber escuchado mucho ruido de aviones y helicópteros hizo suponer la teoría de una persecución.
En un espacio de 300 metros quedó varado partes del fuselaje del avión, así como de una de sus turbinas y alas principales. Se supone que al caer y en su loca trayectoria pudo haber dejado parte importante del mismo aparato.
De inmediato se procedió a acordonar el área en donde más de 200 efectivos militares se dieron a la tarea de reunir los bultos negros con la droga que, posiblemente, tendrían como destino final Cancún, Quintana Roo.
El alcalde de este municipio, ubicado a 25 kilómetros de Mérida, Adolfo Calderón, confirmó que alrededor de las 3 de la mañana de este lunes los ensordecedores ruidos de un avión y de helicópteros llamaron la atención de los habitantes de este sitio por lo que de inmediato se dio aviso a la Secretaría de Protección Vialidad.
No fue hasta alrededor de las cinco de la mañana cuando, según el edil, escucharon un fuerte impacto de lo que ahora saben fue la caída del avión.
rcr