Entregan presea Melchor Ocampo a Guillermo Pérez
Azucena Silva / Corresponsal
El Universal
Morelia, Mich.
Martes 06 de enero de 2009

El medallista de oro olímpico en Beijing agradeció la distinción y aseguró que los triunfos y logros que ha obtenido hasta este momento de su carrera, no son sino fragmentos de un sueño que se han realizado cada día

Luego de la polémica que se dio para definir quién recibiría la presea Melchor Ocampo, este martes en sesión solemne el medallista olímpico Guillermo Pérez Sandoval fue honrado con la distinción.

Durante la sesión, fue el gobernador Leonel Godoy Rangel quien impuso el máximo galardón al campeón olímpico de oro en los pasados juegos de Beijing.

Al recibir el máximo reconocimiento que entrega Michoacán a personas ilustres nacidas en la entidad, el deportista aseguró que luchará mediante su trabajo, para portar con respeto y dignidad el galardón que hoy recibió de nombre de todos los michoacanos.

En su mensaje, el ganador de la primera medalla de oro que recibió México en las pasadas olimpiadas, aseguró que los triunfos y logros que haya obtenido hasta este momento de su carrera, no son sino fragmentos de un sueño que se han venido realizando cada día.

“Desde mis años en Tarétan –su tierra natal-, mis esfuerzos en Uruapan, mis asombro bajo el aire del mundo y mis alas desplegadas ahora en la capital del estado. Estos triunfos y estos logros son una tarea que traté de cumplir satisfactoriamente en nombre de todos ustedes, porque todos tenemos derecho a la esperanza y a soñar, aquí en nombre de los deportistas y los jóvenes michoacanos agradezco la distinción que me ha sido conferida”.  

Pérez Sandoval agregó que la presea Melchor Ocampo es cifra y suma de la estatura y grandeza de nuestro pueblo, además señaló que en su caso, su presencia en Tribuna y en la sesión solemne, tiene motivos que no pertenecen al dominio de la historia y de la ideología, sino que “arrancan de luminosos anonimatos de la sangre, que tienen con la fuerza misteriosa de los destinos individuales tal y como ocurre en nuestro pueblo”.

El condecorado aprovechó la ocasión para decir que “con gratitud hacia dios y hacia la vida, reconozco y valoro las oportunidades que he recibido en la doble enseñanza de ser cada día más y mejor persona al servicio de las metas personales y colectivas que se han ido cumpliendo. Reconozco y valoro la confianza y el estímulo que he recibido de mis padres, mi familia y todos los entrenadores que me han formado, por los cuales he llegado a realizar de manera simbólica todo el potencial de mis propios suelos y esperanzas”.

vrs / gdh



© Queda expresamente prohibida la republicación o redistribución, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL