Cada día se vuelve más difícil encontrar un espacio donde estacionar el automóvil en las grandes ciudades, sobre todo en zonas comerciales y de restaurantes.
En el Distrito Federal circulan diariamente más de tres millones 700 mil vehículos según datos de la Secretaría de Transporte y Vialidad (Setravi), los cuales saturan los 160 mil 966 cajones de estacionamiento que se encuentran distribuidos en la ciudad.
Ante esta disyuntiva, los acomodadores de autos o valet parking aparecen como una solución al problema de la búsqueda de estacionamiento en la ciudad.
Y es que, en teoría, los valet parking se encargan de la operación y administración de los servicios de estacionamiento y se orientan a disminuir zonas de tensión vehicular en las ciudades.
Por lo regular, se sitúan a la entrada de diversos establecimientos como restaurantes, discotecas, bares, museos, establecimientos comerciales, fiestas particulares y demás eventos sociales.
Estas empresas tienen convenios, mediante el pago de una cuota por número de vehículos, con diversos estacionamientos cercanos al establecimiento y cuentan con choferes para trasladar las unidades de un lugar a otro.
Algunas incluso se hacen cargo de los daños que el chofer pudiera llegar a ocasionar a algún vehículo.
Según la Asociación Nacional de Valet Parking y Estacionamientos, A.C., que cuenta con 16 empresas asociadas, el valet parking bien establecido siempre porta uniforme, gafete y se encuentra dentro de un módulo con el nombre del establecimiento.
El servicio
De acuerdo con una investigación realizada por Profeco, cada ciudad y municipio establece sus propios lineamientos para la operación tanto de estacionamientos públicos como del servicio de valet parking.
En el caso del DF, los estacionamientos públicos se clasifican en dos:
Autoservicio: El mismo dueño o conductor del vehículo es quien estaciona el vehículo. De acomodadores: Los vehículos son conducidos por personal contratado por el establecimiento o empresa para sus clientes durante el periodo de tiempo que permanezcan en sus establecimientos.
Los requisitos
En muchas ocasiones por las prisas de llegar a tiempo a una cita o simplemente por desconocimiento no tomamos en cuenta algunos requisitos indispensables que deben cumplir los valet parking.
La Ley para el Funcionamiento de Establecimientos Mercantiles del Distrito Federal (LFEMDF) menciona que el personal encargado de prestar el servicio de valet parking o acomodadores de vehículos deberá contar con licencia de manejo vigente, uniforme e identificación que lo acredite como acomodador.
Al momento de entregar tu coche al valet, éste deberá entregarte el boleto correspondiente, el cual es el contrato que ampara al usuario en esta transacción comercial.
El artículo 20 del REPDF señala que el boleto que entregue el acomodador al usuario deberá contener los siguientes datos:
Nombre o razón social y domicilio del prestador del servicio de estacionamiento.
Clave del Registro Federal de Contribuyente.
Los números telefónicos para reportar quejas del propio estacionamiento.
La clasificación del estacionamiento (una sola planta, de armadura metálica desmontable o de edificio) y, de acuerdo con ello, la tarifa aplicable.
Número de boleto.
Forma en que se responderá en caso de daños sufridos a los vehículos durante el tiempo de guarda.
Espacios individuales para asentar la hora de entrada, de salida y el número de placas.
Para el caso del Distrito Federal un decreto local emitido en el año 2000 en la LFEMDF señala que podrá ofrecerse este servicio en la calle siempre y cuando el establecimiento cuente con un permiso expedido por la delegación política.
En cuanto al precio que deben cobrar, el Gobierno del Distrito Federal es el encargado para fijar las tarifas de los estacionamientos y establecimientos que cuenten con este servicio, tomando en consideración los siguientes criterios:
Tiempo de servicio (por hora, día o mes).
Características de las instalaciones.
Tipo de servicio (autoservicio o de acomodadores).
Aquí no fue, ya estaba así
Rayones, golpes, desperfectos, malos tratos a los vehículos y hurtos son los principales problemas que señalan algunos usuarios con el servicio de valet parking. Así lo demuestra un sondeo realizado por la Dirección General de Estudios sobre Consumo en algunos restaurantes y estacionamientos de las colonias Condesa y Centro de la Ciudad de México realizado el día 11 de enero.
El artículos 16 del REPDF precisa que los propietarios o administradores de estacionamientos deberán capacitar a su personal, para conducir apropiadamente los vehículos y el art. 17 especifica que se prohíbe que personas ajenas a los acomodadores manejen los autos de los usuarios y sacar del estacionamiento los vehículos confiados a su custodia, sin autorización del propietario.
Tanto la LFEMDF como el REPDF señalan que los propietarios o administradores de estacionamientos deberán cubrir a los usuarios los daños que sufran en sus vehículos y equipos automotrices durante el tiempo de su guarda y de acuerdo con el tipo de servicio que presten:
De autoservicio. Responsabilidad por robo total del vehículo. De acomodadores. Responsabilidad por robo total, daño parcial y accesorios mostrados a la entrega del vehículo.
Con el fin de cumplir con estas obligaciones, tanto los estacionamientos de autoservicio como los de acomodadores deberán contratar una póliza de seguro o bien podrán reparar los automóviles en el taller particular que acuerden con el usuario.
Algunas experiencias de los usuarios de este servicio van desde la pérdida de objetos personales (libros, perfumes, discos compactos) hasta el extravío del vehículo.
Antes de dejar las llaves
Con el fin de evitar en lo posible malas experiencias en éste servicio te invitamos a tomar en cuenta los siguientes consejos:
Antes de entregar las llaves, verifica que el valet parking, cuente con uniforme y gafete que lo identifique.
Exige tu comprobante o boleto.
Lee las condiciones del contrato que aparecen al reverso del boleto. Si no estás de acuerdo busca otro lugar para estacionar tu automóvil.
No dejes objetos de valor a la vista o decláralos al acomodador.
De preferencia señala al valet parking los golpes o rayones que tiene tu vehículo.
A la entrega revisa junto con el acomodador la carrocería, accesorios y tus pertenencias.
A tu regreso verifica que tu auto se encuentre en las mismas condiciones.
Con información de Brújula de Compra de Profeco