Una familia consideró la posibilidad de comprar un refrigerador nuevo que supliera al viejo, que hasta hace una semana servía cabalmente, pero en esta vida, "todo por servir se acaba" comenta Marisol, jefa del hogar, que no muy contenta comienza hacer cuentas y analiza las posibles opciones para adquirir el tan indispensable electrodoméstico.
Este ejemplo, propuesto por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) aplica para muchas personas que no cuentan con tarjeta de crédito o los recursos para comprar de contado, y tienen que elegir la manera de cómo comprar un electrodoméstico o aparato de electrónica para hacer la vida cotidiana más confortable.
Han pasado varios lustros desde que el abonero, vendedor de blancos o baterías de cocina, recorría las calles de las ciudades ofreciendo su mercancía en fáciles abonos, anotando en tarjetas individuales los pagos.
Para la población que no podía acceder a un crédito bancario, las cadenas comerciales copiaron el esquema de ventas del abonero encontrado un nicho de mercado en la conducta del cliente "deudor, pagador", según explica la Procuraduría.
Para ello ofrecen planes de crédito con mínimos requisitos como comprobante de domicilio, identificación oficial y contar con ingresos mensuales, en algunos casos, desde 2 mil pesos.
Abonos ¿chiquitos?
Tanto las instituciones financieras como los establecimientos comerciales han ampliado sus planes de financiamiento para dar crédito a más personas.
Supongamos que tú y tu familia decidieron comprar un refrigerador con crédito a pagos fijos, el cual se caracteriza por lo siguiente:
Se paga un enganche (no siempre obligatorio)
Un número de pagos fijos por la misma cantidad de dinero
La periodicidad de pago puede ser semanal, quincenal o mensual.
Antes de comprometerte con algún establecimiento para comprar artículos de tu preferencia, la Procuraduría recomienda conocer con precisión los conceptos relacionados con el crédito que solicitas tales como: los períodos de pago, tasas de interés aplicadas al crédito, costos adicionales como la apertura de cuenta, comisiones, las penalizaciones por rezago de pagos y anualidades, entre otros.
En el plan de pagos fijos, la tasa de interés aplicada al crédito no es fácil de identificar, a diferencia de las tarjetas de crédito o de establecimientos, en la que ésta aparece reflejada en el estado de cuenta.
Los establecimientos comerciales con sistema de crédito a plan de pagos fijos, por lo regular sólo informan al consumidor sobre el monto, número de pagos y periodicidad de los mismos, sin especificar el monto total a pagar y la tasa de interés aplicable al crédito.
Conocer el monto total a pagar al final del crédito es fácil, sólo se multiplica el monto fijo por el número de pagos, y se le suma el enganche.
Sin embargo, calcular la tasa de interés es más complejo y muchas veces se presta a confusión, porque es común que al solicitarla a los vendedores la confundan con el sobreprecio. Este concepto es la diferencia entre el monto total pagado al final del plazo y el precio de contado, expresada en términos porcentuales.
El “famoso” CAT
El costo financiero te indica el costo del crédito y se presenta como porcentaje anual. Para calcularlo se utiliza la metodología denominada Costo Anual Total (CAT).
Con el CAT es posible comparar el costo financiero de créditos de diferentes plazos o periodicidades, pues los homologa. Permite al consumidor elegir el plan de crédito con el costo más bajo.
El costo de financiamiento dependerá del lugar que elijas para comprarlo, el precio de contado, el monto de pago fijo y el número de pagos, entre otros.
Abona estas recomendaciones
a) Ahorra y paga al contado. Te puedes tardar más pero no pagas intereses.
b) Compra a crédito sólo lo verdaderamente necesario.
c) Procura no atrasarte con los pagos y evita el cobro de cargos moratorios.
d) Lee detenidamente el contrato antes de firmar.
e) Verifica que se señale el precio de contado, monto de los pagos, cargos por comisión, número de pagos, periodicidad, etc.
f) Infórmate de los posibles cargos por cancelación o disminución de intereses por pago anticipado.
g) No olvides pedir tu factura, recibo o comprobante de compra y de pagos
h) Compara los créditos con diferentes plazos y periodicidades de pago y elige el que más te convenga.
Con información de Profeco